Por Gilberto Padilla García
Con un recorrido por el malecón de Chapala, donde platicó y compartió sus principales propuestas con la ciudadanía, acompañado de familiares, amigos y simpatizantes, Roberto Salvador Illanes Oliveros cerró su campaña como candidato a ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) el pasado 25 de mayo.
El aspirante, identificado con el número 51 en la boleta morada para la elección del 1 de junio, dio por terminado su recorrido por el país en Chapala, donde dejó en claro que su aspiración no responde a ningún partido político, sino a una propuesta construida desde la ciudadanía y a partir de su experiencia como abogado litigante en la iniciativa privada.
“No soy funcionario público, no pertenezco a ningún partido político. Hicieron la reforma judicial y no pensaron que más de un ciudadano pudiera llegar, pensaron que iba a llegar la gente de siempre, pero mediante esfuerzo, trabajo, pasando todos los filtros y exámenes, aquí me tienen, postulándome en la boleta morada con el número 51”, dijo.

Dijo que como abogado litigante, originario de Jalisco, sabe cómo funcionan todas las instancias del Poder Judicial, así como las fallas y las carencias que presenta, “y no solo eso, también algunas cosas buenas las conozco, pero no estamos aquí por lo bueno, sino para llevar lo bueno a la Suprema Corte y quitar lo malo”, enfatizó.
Cuando se le preguntó si la justicia fuera vista como un enfermo, cuál sería su diagnóstico, el candidato a ministro de la SCJN respondió que estaría en “artículo muerte”, debido a la corrupción y a la falta de sensibilidad de los juzgadores, “porque se les olvidó que juzgan a seres humanos como tú y como yo, andan por allá en las alturas, en los juzgados, sin voltear a ver la gente, eso es lo que falta”.
Destacó su intención de impulsar una transformación profunda dentro del Poder Judicial, donde la justicia deje de ser “un artículo de lujo que pocos pueden pagar”, y busca ser el tercer ministro de Jalisco en el pleno del SCJN, luego de los juristas Mariano Otero e Ignacio L. Vallarta.
Reconoció que se prevé una baja participación de la ciudadanía en la elección del 1 de junio, debido a que fue una reforma constitucional en materia judicial “muy desafortunada” y “muy atropellada”, sin dejar de lado la falta de información sobre la manera de votar.

“Hay poca información, es difícil ir a votar por el tema de las boletas, pero hay que intentarlo, hay que salir adelante, porque si hoy no nos manifestamos, entonces, cuándo. Siempre nos manifestamos diciendo que los jueces son corruptos, que el juez no sabe y hoy es la primera vez que podemos elegir a los jueces”, agregó.
En caso de ganar la elección, Illanes Olivares creará lo que serán los tres pilares de la justicia; uno, que se dicten sentencias que resuelvan “de fondo” los problemas y que sirvan de parámetro para casos futuros o análogos, para garantizar una impartición de justicia pronta y expedita como lo mandata la ley.
Lo anterior implica que ya no se tendría que hacer todo un recorrido hasta llegar a la SCJN, sino que un juez de cualquier parte del país podrá juzgar bajo esos criterios; dos, que las sentencias traigan su propio procedimiento de ejecución, evitando que se tenga que iniciar otro juicio para proceder a la ejecución de la sentencia
“En el tercer pilar buscaremos que haya una justicia provisional, es decir, si le demuestras al juez que tienes ciertos elementos para que probablemente obtengas una sentencia favorable, te dé un pequeño alivio, mientras dura toda la tramitación del juicio, así con estos tres pilares aterrizaríamos la justicia a la ciudadanía”, agregó.
Dijo que llega al final de la campaña con una buena aceptación de su proyecto por parte de la ciudadanía que, “y he escuchado de a mentadas para arriba contra el Poder Judicial y cuando se le explica de qué se trata esto, hay un vuelco, la gente dice, ah caray, pues hay que ir a votar, porque se van a elegir los ministros que duran 12 años en el cargo”.
Finalmente, Illanes Olivares reiteró la invitación a votar por su proyecto en la elección judicial del 1 de junio y se pronunció contra la gente que llama al abstencionismo, siendo que es una elección histórica, en la que las y los ciudadanos podrán elegir a las ministras y ministros de la SCJN.
“La gente que llama al abstencionismo se me hace hasta sospechosa, qué interés tienen que inviten a la ciudadanía a no votar, a quién obedecen que quieren dejar el camino libre a quienes tienen la mayoría de las votos”, cuestionó el candidato, quien es uno de los cuatro candidatos hombres que compiten por el cargo a nivel nacional.
