Por Redacción
La construcción del acueducto sustituto Chapala-Guadalajara es impostergable, explicó la Coordinadora General Estratégica de Gestión del Territorio de Jalisco, Karina Hermosillo Ramírez, al participar en una conferencia de prensa el pasado 4 de junio, en la que se dieron a conocer los avances en el proceso de licitación del proyecto ejecutivo de la obra.
Acompañada del Secretario de Gestión Integral del Agua (SGIA), Ernesto Marroquín Álvarez, y del Director General de la Comisión Estatal del Agua (CEA), Mario López Pérez, la funcionaria estatal señaló que el acueducto sustituto es una obra estratégica que busca asegurar la distribución del agua en la segunda metrópoli más grande del país.
“Este acueducto, debo recalcar, no es una ocurrencia, ni una obra cualquiera, es una obra impostergable, porque el sistema actual ha llegado al límite de su vida útil”, indicó Hermosillo Ramírez, al mencionar que la obra es clave para garantizar el abasto de agua a la Zona Metropolitana de Guadalajara y responde a la ineficiencia, obsolescencia y vulnerabilidad del sistema actual que abastece a la ciudad.
Hermosillo Ramírez y los funcionarios explicaron que el proyecto no busca extraer más agua del Lago de Chapala, sino que permitirá tener la infraestructura para aprovechar la totalidad de los 7.5 metros cúbicos de agua por segundo concesionados por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) para el abastecimiento de la ciudad.
El titular de la SGIA explicó que, actualmente, del volumen total concesionado, sólo se transportan de 5.2 a 5.5 metros cúbicos de agua por segundo mediante un acueducto cerrado construido hace 34 años, mientras que el resto se extrae por el antiguo sistema abierto que fluye a través del Río Santiago, el canal de Atequiza y el canal de Las Pintas, con un alto costo energético y operativo, y pérdidas de agua.
“¿Qué pensamos hacer ahora con el acueducto sustituto? Tomar el total del volumen que tenemos concesionado, 240 millones de metros cúbicos de la asignación, los 7.5 metros cúbicos por segundo y meterlos en un tubo para que sea un solo bombeo y poder tener el control”, agregó.
Detalló que el sistema abierto requiere bombear entre 10 y 11 metros cúbicos por segundo desde Ocotlán, para abastecer tanto al SIAPA como al distrito de riego 013. Sin embargo, se pierden hasta 3 metros cúbicos en el trayecto y el agua se contamina por descargas agrícolas, urbanas e industriales, lo que incrementa los costos de potabilización.
Ante los medios de comunicación, el funcionario estatal explicó que el acueducto sustituto daría la posibilidad de mantener en operación el sistema abierto exclusivamente para el distrito de riego, mientras que el actual podría funcionar como infraestructura de respaldo ante alguna contingencia.
“Lo que tenemos que hacer ahora es hacer una línea nueva, ver el estado de la línea que está actualmente funcionando, y tratar de hacer las reparaciones para que en un futuro si tenemos que hacer el mantenimiento a la línea sustituta tengamos otra forma de poder parar y dar ese mantenimiento”, señaló Marroquín Álvarez.
Aunque se tenía previsto que el 23 de mayo se diera a conocer el fallo de la licitación del proyecto ejecutivo para el acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, la fecha se extendió, debido a que las nueve empresas participantes solicitaron más tiempo para entregar propuestas más concretas, informó el Director General del CEA, al mencionar que el acueducto sustituto tendrá una vida útil de 80 años.
Anunció que el fallo se emitirá en la primera quincena de este mes de junio y que el proyecto ejecutivo debe ser entregado por la empresa ganadora a mediados de octubre.
Una vez concluido se harán los trámites correspondientes para los permisos ambientales y derechos de vía. Se prevé que la construcción del acueducto sustituto comience en 2026 y se estima que se ejecute en un período de tres años.
