Por Gilberto Padilla García
El Cabildo de Chapala aprobó por unanimidad la ejecución de dos obras consideradas como prioritarias en la cabecera municipal, como parte del ejercicio fiscal 2025 del Fondo de Aportaciones para la infraestructura Social Municipal (FAISMUN).
Fue en la sesión del 30 de septiembre, en la que se aprobó la construcción de empedrado ahogado en cemento y cambio de redes hidrosanitarias en la calle Zaragoza, entre las calles Flavio Romero de Velasco y la Avenida Pepe Guízar, con una inversión de 14 millones 643 mil 870.74 pesos.
La otra obra consiste en la construcción de drenaje pluvial y una boca de tormenta en la calle Artículo 27, entre las calles Luis Donaldo Colosio y Reforma, en la que se invertirán 476 mil 274.26 pesos.
Durante la discusión del punto de acuerdo, el alcalde Alejandro de Jesús Aguirre Curiel destacó que las calles son las más afectadas durante cada temporada de lluvias, y subrayó la necesidad de llevar a cabo reparaciones en la medida de lo posible.
“Les pido paciencia a que pasen las lluvias para poderlas intervenir, pero todas las calles van a ser intervenidas, todas van a ser reparadas”, insistió el primer edil, al mencionar que no se puede trabajar en la reparación de las calles afectadas en este momento, porque se desperdician el material y la mano de obra.
El regidor Juan de Dios García Velasco celebró la inminente mejora de la calle Zaragoza, aunque subrayó que aún hay áreas que requieren atención, como el camino que conecta Santa Cruz de la Soledad con Ixtlahuacán de los Membrillos, el cual se encuentra en condiciones deplorables.
En respuesta, Aguirre Curiel informó que ya se ha solicitado al Gobierno del Estado la reparación de este camino, así como de los que conducen al CEINJURE y de San Juan Tecomatlán a la delegación de Atotonilquillo.
Por su parte, el regidor Guillermo Heredia Márquez pidió al alcalde y al director de Obras Públicas que se informe a los residentes de la calle Zaragoza sobre cualquier interrupción en el servicio de agua potable, además de que se designe a un representante del Ayuntamiento para supervisar la obra y asegurar que los materiales utilizados sean de la más alta calidad, “para que la obra no sea objeto de observaciones”.
