Por Redacción
Activistas de la ribera del Lago de Chapala solicitaron a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, que ponga atención a la problemática que enfrenta el vaso lacustre más grande del país y más ahora que se encuentra amenazado por la construcción de un tercer acueducto por parte del Gobierno del Estado.
Mediante un escrito que fue entregado el pasado 9 de junio, en el Palacio Nacional, en la Ciudad de México, los firmantes exponen las problemáticas ambientales, sociales y legales que enfrenta el Lago de Chapala, que no han sido atendidas “históricamente” por las autoridades de los tres niveles de gobierno.
Consideran que la falta de atención por parte de los tres niveles de gobierno, “ha llegado a su punto más crítico”, por lo que recurren a la presidenta de México, a fin de que se garantice el derecho humano al agua y que el Lago de Chapala sea visto “como un ser vivo que exige justicia”.
Apegados al derecho de petición que establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los activistas solicitan que el Lago de Chapala sea reconocido como sujeto de derechos y que ponga freno a la construcción del tercer acueducto, hasta que se realicen los procesos de socialización y se escuche a los pobladores de la ribera.
“Esta acción no se ha consultado con ningún pueblo de la ribera del Lago de Chapala, como se ha acostumbrado desde una política centralista. El Gobierno del Estado deja en estado de indefensión a los habitantes de los pueblos de la ribera”, indican en el documento.
También solicitan que antes de pensar en actualizar o renovar el sistema de extracción de agua del Lago de Chapala para seguir abasteciendo a la ZMG, se deben construir más plantas de tratamiento de aguas residuales en la ribera y renovar las ya existentes, para abonar al saneamiento del vaso lacustre.
Mencionan que –por décadas- la exigencia de los pueblos ribereños ha sido que se deje de extraer agua del Lago de Chapala, lo cual pone en riesgo su vida, y que las plantas de tratamiento de aguas residuales que están a cargo del Gobierno del Estado, no trabajan adecuadamente, ocasionando que las aguas negras desemboquen directamente en el vaso lacustre.
Otra de las demandas es la contaminación del cuerpo de agua que califican como “criminal”, debido a los altos niveles de metales pesados, agravando la calidad de vida de los ribereños, además de que la Cuenca Lerma-Chapala-Santiago presenta los mayor índices de enfermos renales a nivel mundial, para lo que “no hay inversión alguna, ni para solucionarlo ni para atenderlo”.
Y por último, las invasiones a la zona federal “con el cobijo los gobiernos”, donde se han construido propiedades y otros espacios como canchas de tenis, piscinas, salones de eventos y todo tipo de construcciones, “poniendo en riesgo la vida del Lago de Chapala”, indican.
