Por Redacción
Presidentes municipales de la ribera del Lago de Chapala firmaron un manifiesto para exigir a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) que reconsidere el proyecto del acueducto de la Presa Solís a la ciudad de León, en Guanajuato, incluido en el Plan Nacional Hídrico 2024-2030, considerando su posible impacto en el vaso lacustre y en la población local.
Fue el pasado 13 de agosto, en el Club Náutico de La Floresta, en Ajijic, donde se firmó el manifiesto, el cual advierte riesgos ambientales, como la reducción del espejo de agua y disminución del caudal, además de impactos económicos en la pesca, agricultura y turismo, actividades que sostienen a más de 400 mil personas en la ribera.
El manifiesto fue firmado por la y los alcaldes Alejandro de Jesús Aguirre Curiel, de Chapala; Deysi Nallely Ángel Hernández, de Ocotlán; Arturo Israel Ascencio Gómez, de Poncitlán; Santiago Coronado Valencia, de Tizapán el Alto, y César Celestino Molina Sahagún, de Jamay, así como por los representantes de La Barca y Tuxcueca.
Ante la ausencia del alcalde de Jocotepec, Hugo David García Vargas, quien respalda el manifiesto, Alejandro Aguirre Curiel explicó que el proyecto contempla extraer 3.8 metros cúbicos por segundo -equivalentes a 220 millones de metros cúbicos anuales- de la Presa Solís para abastecer a las ciudades de León, Celaya, Salamanca, Irapuato y Silao.
Señaló que reducir estos volúmenes sin el consenso de los estados de la cuenca, contraviene el convenio de coordinación y concertación del 2004 y el decreto del 2014 sobre la subregión hidrológica Lerma-Chapala, que establecen que el lago debe recibir al menos 240 millones de metros cúbicos en años secos y hasta 365 millones en años húmedos.
“No es la primera vez que el Lago Chapala enfrenta una amenaza por desvío de agua. La experiencia de años con cotas mínimas nos ha demostrado que la recuperación del lago es lenta y costosa, y que requiere una gestión coordinada en toda la cuenca Lerma–Chapala–Santiago”, apuntó el primer edil de Chapala.
Ante representantes de diferentes medios de comunicación, Aguirre Curiel aclaró que este manifiesto no se trata de un enfrentamiento entre estados, debido a que la decisión final es federal, y consideró que Guanajuato sabe lo que significa perder un humedal, como le ocurrió con la laguna de Yuriria.
Insistió que no se trata de repartir agua como si sólo fuera un número en una hoja de papel, sino de preservar la vida, la historia y la economía de toda una región, y si se construye el acueducto Presa Solís-León sólo le llegaría a Chapala una tercera parte del agua que debe recibir.
“Respetuosamente, solicitamos a la Comisión Nacional del Agua reconsiderar el proyecto del Acueducto Presa-Solís antes de su ejecución, transparentar y socializar los estudios técnicos de impacto ambiental con participación de especialistas nacionales e internacionales”, afirmó.
En el manifiesto se advierte que el acueducto de la Presa Solís surtirá a León, Celaya, Salamanca, Irapuato y Silao, lo que significa una población de más de 3.5 millones de personas, de acuerdo con datos del Censo del INEGI del 2020, y cada persona consume al día en el hogar 366 litros, según la Encuesta de Geografía y Medio Ambiente del INEGI.
Además, las autoridades municipales solicitan garantizar el cumplimiento de los volúmenes mínimos establecidos en los acuerdos y los decretos vigentes, abrir una mesa de trabajo interestatal que incluya a los tres niveles de gobierno y convoque a los municipios y especialistas.
“El Lago de Chapala no pertenece solo a Jalisco, Michoacán o Guanajuato, pertenece a todo México. Su cuidado es un deber legal, moral y ético. Por eso, hoy levantamos la voz, no para confrontar, sino para pedir con la fuerza de nuestra historia y nuestra fe: Replanteemos este proyecto”, insistió Aguirre Curiel.
