Por Gilberto Padilla García
El 19 de abril, alrededor de 100 personas, entre habitantes de Chapala y usuarios del transporte público, se manifestaron en contra del reciente incremento en las tarifas de la empresa Autotransportes Guadalajara-Chapala, S.A. de C.V. La protesta, que comenzó a las 5:30 de la tarde frente a la central camionera, marcó un hito como la primera manifestación en la historia del municipio en contra del servicio de transporte.
Portando pancartas con lemas como “Mientras las tarifas suben, la calidad baja”, “Mejor servicio y tarifas justas” y “El transporte es un derecho, no un privilegio”, los manifestantes demandaron la revocación de los aumentos tarifarios y una mejora sustancial en la calidad del servicio. Además, se llevó a cabo una recolección de firmas para el pliego petitorio que sería entregado a la empresa.

La protesta se intensificó cuando, al no recibir respuesta de ningún representante de la empresa, a las 5:51 de la tarde, los manifestantes bloquearon el cruce de la Avenida Francisco I. Madero con la calle Miguel Martínez, interrumpiendo el paso de vehículos y evitando que los camiones que llegaban de Guadalajara y de Jocotepec ingresaran al estacionamiento.
Posteriormente, las acciones incrementaron con el bloqueo del carril sur-norte de la Avenida Francisco I. Madero y luego el carril contrario, obligando que elementos y unidades de la Dirección de Movilidad implementaran un operativo emergente para desviar los vehículos por las calles Degollado y Miguel Martínez.

Posteriormente, a las 6:47 de la tarde, los bloqueos se extendieron a otros puntos, incluyendo el arco de ingreso a Chapala, a la altura del estacionamiento de Soriana, donde bloquearon ambos carriles y adoptaron la medida de «carro que firma, carro que pasa», permitiendo el paso de los vehículos cuyos conductores daban su firma de apoyo al pliego petitorio.
A las 7:10 de la tarde, los manifestantes despejaron el bloqueo y con varias consignas como “Fuera el monopolio”, “Queremos otra línea” y “Pasaje caro, servicio malo”, comenzaron una caminata hasta la central camionera, donde pegaron varias pancartas en las puertas de ingreso, tras ser recibidos con el cierre de éstas por parte de dos personas supuestamente empleadas de la empresa.

En un ambiente de tensión y al ver que no fueron atendidos por ninguna autoridad y/o representante de la empresa, uno de los miembros del movimiento tomó un altavoz para leer el pliego petitorio dirigido a Autotransportes Guadalajara-Chapala, S.A. de C.V. que presta el servicio de transporte desde hace más de 50 años en la ribera de Chapala.
En el pliego petitorio se exigió la revocación de cualquier incremento tarifario hasta que se pueda demostrar, con indicadores verificables, una mejora sustancial en la calidad y seguridad del servicio: “No pueden aumentar las tarifas cuando seguimos teniendo un servicio deficiente y con fallas en su forma de trabajar”, indicaron.

También se solicitó la transparencia total respecto a la concesión vigente y la justificación técnica y legal que limita la entrada de otros prestadores de servicio en la zona, así como la creación de nuevas líneas de transporte para fomentar la competencia.
En cuanto a la infraestructura, los manifestantes pidieron aumentar el número de unidades en circulación durante los horarios de mayor afluencia, retirar unidades obsoletas y adquirir camiones de doble puerta para agilizar el ascenso y descenso de los pasajeros.

Aunque la empresa Autotransportes Guadalajara-Chapala, S.A. de C.V. dejó sin efecto o en pausa el ajuste a la tarifa del servicio directo, que había subido de 67 a 80 pesos, los manifestantes señalaron que el servicio sigue siendo deficiente y no muestra señales claras de mejora: “Sí hubo esa pausa, pero todo sigue igual y por eso nos estamos manifestando”.
El aumento tarifario, que entró en vigor el 12 de abril, afectó principalmente a las rutas que conectan Chapala con localidades cercanas como Jocotepec y Mezcala. En el caso de los camiones “de segunda”, el pasaje mínimo pasó de 13 a 18 pesos, mientras que en los microbuses subió de 10 a 12 pesos. En la ruta interna de Chapala, que abarca los barrios de Plaza de Toros y Guadalupe, el incremento fue de un peso, pasando de 4 a 5 pesos.

La protesta que reunió a trabajadores, estudiantes y padres de familia, reflejó un descontento generalizado por la falta de mejoras en el servicio y por el impacto negativo de los aumentos tarifarios en la economía de los usuarios, especialmente aquellos que dependen del transporte para desplazarse a Guadalajara por motivos de trabajo, estudios o atención médica.
En una entrevista con PÁGINA Que sí se lee!, algunos de los manifestantes informaron que el pliego petitorio será entregado a Autotransportes Guadalajara-Chapala, S.A. de C.V., así como a la Secretaría de Transporte de Jalisco (SETRAN) y a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) del gobierno federal, para que tomen las medidas correspondientes y se resuelvan los problemas planteados.
