Por Gilberto Padilla García
La final de la Liga Municipal de Béisbol de El Salto terminó en medio de tensión y polémica, luego de que el encuentro que disputaban los Broncos de Atequiza y San Miguel de Poncitlán el pasado 6 de septiembre, en el Estadio de Atequiza, fuera suspendido durante la séptima entrada.
El partido se desarrollaba con una ventaja de 14-8 a favor de Broncos de Atequiza al momento de la suspensión, luego de que el conjunto local protagonizara una importante remontada.
Broncos comenzó el encuentro en desventaja desde la primera entrada, cuando San Miguel tomó una amplia ventaja de 11 carreras a 0. Sin embargo, el equipo de Atequiza fue recortando progresivamente la diferencia hasta darle la vuelta al marcador.
De acuerdo con algunos asistentes, durante el encuentro se vivieron momentos de tensión y polémica, además de cuestionamientos al trabajo arbitral. Estas situaciones se intensificaron conforme el marcador se hizo más cerrado y el encuentro avanzaba hacia su definición.
Finalmente, el partido fue dado por terminado y la serie no continuó de la manera prevista. La directiva de Broncos de Atequiza determinó no realizar el partido de visita ante San Miguel en Poncitlán, argumentando que buscaban evitar exponer a sus integrantes y priorizar su seguridad, debido a que la mayoría de los jugadores son menores de 17 años.
Una fuente cercana al conjunto de Atequiza señaló que el equipo consideraba que tenía posibilidades de ganar el campeonato, pero tomó la decisión de retirarse ante las circunstancias que se presentaron durante el encuentro: “El partido lo pudimos haber ganado fácilmente, pero por las cosas que estuvieron sucediendo decidimos retirarnos”, informó.
Al no presentarse Broncos de Atequiza al compromiso de visita, San Miguel de Poncitlán fue declarado campeón de la Liga Municipal de Béisbol de El Salto, mientras que el conjunto de Atequiza terminó como subcampeón.
De esta manera, Broncos cerró su participación con la satisfacción de haber protagonizado una remontada en la final, aunque sin poder disputar el desenlace deportivo de la serie, en una definición marcada por la controversia y la decisión de priorizar la integridad de sus jóvenes jugadores.
